La vejez
Los cambios son difíciles, duelen y a la misma vez me motivan a seguir dando un paso a la vez. En casa estamos en el proceso de remodelación de la cocina. Nosotros vivimos en la casa en donde yo nací y todavía teníamos la cocina original. Y como a mi esposa y a mi nos encanta cocinar, decidimos embarcar en el proceso de crear la cocina de nuestros sueños. Lo hemos pensado todo desde cuantas gavetas necesitaremos hasta a donde debemos poner los mangos para abrirlas con facilidad cuando seamos viejitos.
Desde que Parkinson llegó a nuestras vidas cada cambio o mejora a nuestro hogar va de la mano de la pregunta ¿Esto nos facilitará la vida cuando seamos viejos? Si es un sí entonces vale la pena explorar la idea. Creo que esta manera de invertir nuestro dinero en mejoras a nuestro hogar nos ayuda a discernir si el cambio es porque estamos influenciados por un nuevo trend o porque en realidad lo necesitamos.
Hoy día es difícil saber si queremos algo porque nos lo han presentado huele mil veces en Instagram o porque es algo que nos ayudará a tener una mejor calidad de vida.
De esta manera Andrea y yo hemos encontrado una forma de ir creando un espacio que poco a poco se va moldeando a nuestras necesidades futuras.
En estos días mi abuelita fue internada en el hospital por una caída. Fui a visitarla y en una de nuestras conversaciones le pregunté: “Si me fueras a dar un consejo, ¿Que me dirías?” A lo cual respondió: “Que luches por lo que quieres, porque de otra manera no lo obtendrás.” New kitchen coming soon!


Me encanta!